SANAR EL TRAUMA ES POSIBLE
Intervención especializada en trauma con EMDR
¿Qué es el Trauma?
Desde un punto de vista psicológico, el trauma es una herida emocional que afecta el bienestar emocional y la estabilidad de la persona
Ampliando la Concepción de Trauma
Socialmente se suele asociar el trauma con eventos extremadamente impactantes como desastres naturales, guerras o agresiones. Sin embargo, la comprensión de este término ha evolucionado. De este modo, según refiere la psicóloga Begoña Aznárez,
«Todos los sucesos adversos de la vida son susceptibles de producir impacto traumático.»
Esto significa que no es tanto el tipo de evento lo que genera un trauma, sino la manera en que la persona lo procesa y el apoyo recibido por su entorno durante y después de la experiencia.
Ejemplos de eventos traumáticos incluyen:
- Trauma por abandono o negligencia emocional.
- Bullying o acoso en la infancia o adolescencia.
- Crecimiento en un entorno emocionalmente inestable.
- Pérdida inesperada de un ser querido.
- Relaciones tóxicas o manipulación psicológica.
- Experiencias de violencia, abuso o maltrato.
La Infancia: Una Etapa Vulnerable
La infancia es un periodo especialmente vulnerable para el desarrollo de traumas. Durante esta etapa, el cerebro aún está en formación y no dispone de las estructuras ni esquemas necesarios para comprender y gestionar adecuadamente situaciones adversas. Esto hace que cualquier experiencia de desamparo o falta de apoyo pueda dejar huellas emocionales profundas en la persona.
Tipos de Trauma:
Trauma Simple
Se produce tras un evento traumático puntual e impactante, como: Accidentes.
Agresiones o robos.
Catástrofes naturales.
Violaciones.
Abusos.
Trauma Complejo
El trauma complejo se desarrolla cuando una persona vive situaciones adversas de manera prolongada y repetitiva.
Ejemplos de eventos que generan trauma complejo:
- Falta de validación emocional durante la infancia.
- Crecer en un ambiente de violencia verbal o física.
- Sentir que las necesidades emocionales fueron ignoradas.
- Relaciones abusivas o manipulación emocional.
Posibles consecuencias del trauma:
• Miedos y fobias intensas.
• Ansiedad recurrente o ataques de pánico.
• Baja autoestima, depresión.
• Dificultad para relajarse o dormir bien.
• Pensamientos repetitivos sobre el evento traumático.
• Dificultades en las relaciones interpersonales
• Síntomas corporales: fibromialgia, fatiga crónica…
• Creencias negativas sobre uno mismo: «No valgo nada», «No merezco ser amado.»
Sea cual sea tu historia, podemos trabajar juntos para sanar.
¿Cómo Funciona la Intervención con EMDR?
📌 Nuestro proceso terapéutico sigue dos fases:
Fase de evaluación: (7-10 sesiones)
Aunque se denomina fase de evaluación, también constituye una intervención en sí misma, ya que durante este periodo la persona:
✔ Comienza a reconocer patrones emocionales, relacionales y familiares que ha mantenido hasta el momento de acudir a terapia
✔ Análisis de la historia del trauma y su impacto actual.
✔ Identificación de los mecanismos de afrontamiento actuales.
Este proceso favorece la toma de conciencia sobre el momento actual así como las dinámicas que se establecen en su entorno.
Segunda fase: reprocesamiento y cambio
Esta fase se centra en el reprocesamiento de las experiencias traumáticas
Las sesiones para reprocesar consisten en guiar al paciente mediante estimulación bilateral en la reestructuración de la memoria traumática, permitiendo que el cerebro procese y asimile la experiencia de forma más saludable e integrada.
Esta metodología permite a la persona desarrollar nuevas herramientas emocionales, alcanzando una mayor estabilidad y bienestar en su vida cotidiana.
Preguntas Frecuentes sobre el Trauma
¿Es posible tener un trauma sin haber vivido un evento impactante?
Sí, es posible
Aunque tradicionalmente se asociaba el término trauma a eventos extremos como catástrofes naturales o situaciones de violencia, hoy en día se reconoce que el trauma también puede surgir de acontecimientos menos impactantes, pero que:
La persona no ha logrado gestionar con los recursos que tenía disponibles.
Su entorno no brindó el apoyo necesario para procesarlos adecuadamente.
La Infancia: una etapa especialmente vulnerable
Es importante destacar que la infancia es una fase donde el cerebro está en pleno desarrollo y carece de las estructuras necesarias para entender y gestionar situaciones adversas.
Por eso, cualquier experiencia de desamparo, abandono o falta de apoyo puede dejar huellas emocionales profundas que afectan incluso en la edad adulta.
En resumen:
Sí, una persona puede desarrollar un trauma sin haber vivido un evento traumático «grave» o evidente.
Lo importante no es solo el suceso, sino:
- Cómo lo ha procesado la persona.
- El apoyo recibido (o la falta de este).
- Cómo se ha integrado esa experiencia en la mente.
¿Mi ansiedad puede ser consecuencia de un trauma?
¿Mi ansiedad puede ser consecuencia de un trauma?
Sí, la ansiedad puede ser uno de los muchos síntomas derivados de un trauma. Las personas que han atravesado experiencias traumáticas pueden desarrollar una amplia variedad de síntomas, como:
• Ansiedad
• Depresión
• Fobias
• Miedos irracionales
• Dolores físicos o somatizaciones
• Adicciones
• Problemas digestivos o trastornos psicosomáticos
Además, el trauma puede generar creencias negativas sobre uno mismo, que afectan profundamente la forma en que la persona se percibe y se relaciona con los demás. Algunas de estas creencias comunes son:
• “No valgo nada”
• “No merezco ser amado”
• “Estoy roto o dañado para siempre”
• “Soy inseguro”
• “No puedo confiar en nadie”
• “No puedo contar lo que me pasó”
¿Es posible superar un trauma?
Se ha comprobado que, mediante procesos terapéuticos adecuados, es posible lograr cambios significativos que impactan en la vida de la persona.
El evento traumático no desaparece, pero se trabaja para que el impacto emocional que tiene en la persona disminuya.
De este modo, aunque los eventos traumáticos no desaparecen, lo que sí es posible es reducir sus efectos negativos y permitir que la persona recupere bienestar y estabilidad emocional.
Con la intervención adecuada, muchas personas experimentan una mejora notable en diversas áreas de su vida, como:
• Gestión emocional
• Relaciones interpersonales
• Ámbito laboral y familiar
Por lo tanto, aunque no es posible borrar el pasado, se puede convivir con él, teniendo un mayor equilibrio y bienestar.